Muchas veces confundimos aprender con memorizar, sin embargo aprender significa integrar una habilidad, conducta o conocimiento. Memorizar no es aprender.

Seguramente recuerdas que memorizaste muchas cosas en la escuela, instituto o universidad y ya te habrás dado cuenta de que la mayoría de esos datos memorizados se te han ‘perdido’ por el camino. En cambio, cuando aprendiste de manera diferente es mucho más probable que se te haya quedado grabado y te acuerdes.

De hecho, todos sabemos que el mayor periodo de aprendizaje es nuestra infancia, cuando somos niños aprendemos por las experiencias que vivimos, esas experiencias pueden ser divertidas o dolorosas (del dolor también se aprende, a evitar) pero lo que todas esas experiencias tenía en común era que había emociones y si además eran repetitivas tu mente lo aprendía mucho mejor.

Así pues, para aprender es necesario que haya emoción y cómo he dicho si hay repetición mucho mejor.

¿Y puede haber solo repetición? Si, pero si lo que hacemos no nos gusta y lo tenemos que hacer, esto generará un rechazo a la larga, a no ser que consigamos que nos acabe gustando. Por ejemplo, hay personas que les encantan las matemáticas, al principio quizás les aburrían, hasta que un profesor les dio una aplicación o explicación diferente acerca de las matemáticas, esa nueva explicación hizo que a esa persona le gustarán e incluso algunos son unos defensores increíbles de las aplicaciones y la necesidad de las matemáticas. No sé si conoces a alguien así, yo he conocido a varias personas y hablar con ellas es muy interesante.

Para que tu aprendizaje sea, a partir de ahora, más eficiente, te voy a dar tres pasos para que te sea mucho más fácil aprender, no memorizar:

1- Recopila toda la información que puedas sobre lo que quieras cambiar, mejorar o aprender. Cuando digo recopilar me refiero a que si te gusta leer busques libros que hablen de ese tema, si crees que no tienes tiempo para leer o no te gusta puedes buscar audiolibros para escucharlos cuando vas en transporte público, tu coche o simplemente cuando andas por la calle. Toda esta información tu mente la irá integrando, aunque al principio solo sea un pequeño porcentaje, será aquello que más te llame la atención. Si quieres aprender PNL busca audios, busca vídeos, busca libros y pasa a la acción de escuchar, ver o leer.

2- Vívelo, experiméntalo. A medida que escuches o leas algo que consideres importante ponlo en práctica, cuando lo practicas, lo vives, lo experimentas es cuando más intensa será la emoción. Si no obtienes el resultado que esperabas sigue intentándolo, al menos pruébalo 10 veces y luego fíjate si la décima te ha salido mejor que la primera y luego decide si sigues probando o no, pero hazlo. Ahora práctica lo que has aprendido de PNL, con amigos, con tu pareja, con desconocidos, ¡pasa a la acción ya!

3- Explícalo, cuéntalo. Cuando explicas un proceso o conocimiento consigues varios beneficios. Uno de ellos, es darle estructura a lo que has aprendido, esto quiere decir que en tu mente lo ordenas. Otro beneficio es que al repetirlo mentalmente para explicarlo haces que se te integre más. Además cuando explicas las ocasiones en que te ha salido bien refuerzas tu seguridad y tu creencia de que funciona y lo haces bien. Y cuando lo expliques, si además le pones pasión y lo disfrutas mas satisfecho estarás con los resultados que vas a obtener.

Nos vemos en el siguiente post. Te deseo muy buen día y que seas muy feliz viviendo experiencias para aprender.

Jaume Serral

 

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