Actualmente sigo viendo como mucha gente no sabe lo que es realmente la hipnosis, algunos piensan que es un sueño sanador, otros que es una fuerza mágica o una especie de poder místico e incluso que durante la hipnosis se puede llegar a decir cosas que uno no quiere (como por ejemplo sus más íntimos secretos).

En la facultad de psicología es un tema tabú y muchos alumnos tienen prejuicios sobre la hipnosis pensándose que se trata de un espectáculo, de algo sin fundamentos. Como no es ciencia (aunque hay muchos artículos científicos e investigaciones en universidades de prestigio que demuestran sus efectos positivos) muchos se quedan atrapados en sus creencias y no quieren investigar y leer más allá de lo que han oído o visto en la televisión.

Por lo tanto ¿Qué es lo que los científicos denominan hipnosis?

En primer lugar, no es un sueño fisiológico (aunque puede producirlo) pero es algo diferente; no tiene nada que ver con poderes mágicos o curaciones milagrosas y no es brujería. Durante la hipnosis el cliente no pierde el control y tampoco se comerá una cebolla.

En segundo lugar, durante la sesión de hipnosis el cliente no va a desvelar secretos o cosas que no desea contarlas al terapeuta. En todo momento será consciente de todo el proceso terapéutico, pudiendo pararlo si lo desea.

En cuanto a la definición de hipnosis, se puede decir que hay una gran variedad de definiciones pero una de las más difundidas es la de la división de la Asociación de Psicólogos Americanos, conocida como Sociedad de Hipnosis Psicológica: “La hipnosis es un procedimiento durante el cual un profesional o un investigador del área de la salud sugiere que un cliente, paciente o participante experimente cambios en sus sensaciones, percepciones, pensamientos o conductas. “ (Yapko, 2008)

Otra definición más simple y que hizo que la hipnosis fuera algo sencillo y posible para muchas personas es la de Milton H. Erickson (fundador la hipnosis ericksoniana): “la hipnosis es un estado de atención focalizada”.

Otras definiciones aceptadas y difundidas por los investigadores serian:

La hipnosis es un estado natural y alterado de conciencia. La persona entra en un estado denominado “hipnosis”, un estado diferente del “normal”, mediante un proceso natural que no implica la ingestión de ningún medicamento ni otro tratamiento físico.

La hipnosis es un estado de relax e hipersugestionabilidad. La persona entre en un estado muy relajado de cuerpo y mente y en consecuencia está menos alerta y es más receptiva a la sugestión.

La hipnosis es un estado disociado. Hay una desconexión entre los procesos mentales conscientes e inconscientes, que producirá que la mente inconsciente sea más accesible y receptiva a la sugestión. (Hilgard, 1977, citado en Yapko, 2008).

Dicho de otra forma, durante el estado de hipnosis el paciente focaliza toda su atención en el proceso terapéutico para obtener una respuesta inconsciente o simplemente para acceder a sus propios recursos internos.

Muchas veces algunas ideas, comprensiones, creencias, deseos, esperanzas y miedos pueden impedir que ejecutemos lo que nos proponemos en el estado de vigilia, distorsionando incluso los objetivos que deseamos. En el estado de hipnosis, el campo de la conciencia está limitado y tiende a restringirse a materias pertinentes, de esta forma el que tiene el control es nuestro inconsciente. (Procter, H.G, 2013)

Entonces ¿qué es realmente la hipnosis y de qué sirve?

La hipnosis es una terapia efectiva que no tiene efectos secundarios, donde el paciente se relaja, siendo consciente en todo momento y sin hacer cosas contra su voluntad.

Durante la hipnosis nuestro inconsciente (que almacena nuestro aprendizaje, nuestras experiencias, emociones e incluso nuestros recursos) se vuelve más activo y de esta forma podemos aprovechar al máximo esta capacidad nuestra que queda olvidada.

La hipnosis se ha aplicado y se sigue aplicando de forma muy eficaz en muchas enfermedades y trastornos, aunque las aplicaciones más conocidas son en el ámbito del dolor, la ansiedad, el trastorno de estrés postraumático, la depresión, las fobias, los trastornos infantiles, el síndrome del colon irritable, la obesidad, enfermedades de la piel, cáncer, fibromialgia, dejar de fumar etc.

La forma de aplicar la hipnosis puede variar mucho de un clínico a otro, dependiendo también del tipo de problema que trae el cliente.

 

Daniela Constantin

Especialista en Psicoterapía e hipnosis ericksoniana

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